Simplificar implica una vida más sencilla, natural, fácil y desapegada de objetos inútiles, compromisos absurdos, relaciones que no te aportan nada y actividades improductivas. Una vida más libre, honesta y coherente contigo y tus necesidades personales. Simplificar, en definitiva, es contar con más tiempo para hacer lo que realmente quieres hacer. Al final, lo que llamamos “la vida” es solo tiempo y tú elijes disfrutarlo o complicarte. Elaine St. James, escribió en el 2002 “Simplifica tu...