La primera ley de la Autoestima afirma que “allí donde pones la atención, “eso” se expande”. Da igual lo que “eso” sea, tu inconsciente ni juzga, ni opina. Simplemente pone en marcha todo su poder para empezar el proceso multiplicador de experiencias que reflejen aquello en lo que tú te concentras. Si analizas la temática de tus pensamientos, tus contenidos de conciencia y aquellas cuestiones a las que le das vueltas una y otra vez dentro...