Tu autoestima es un escudo contra los chantajes emocionales. Cuanto más claro tengas esto, cuanto más desarrollada esté tu autoestima, menos oportunidades darás a los chantajistas para amenazarte. Menos capacidad tendrán de utilizar tu miedo, tu sentido del deber o tu sentimiento de culpa para conseguir de ti lo que realmente no quieres darles. Y tienes todo el derecho a no hacerlo. Si es un principio básico respetar a los demás, también lo es respetarte a ti mismo. Aquellos derechos que otorgas a los demás fácilmente, otórgatelos también a ti mismo. Porque muchas veces los chantajistas emocionales atacan tu autoestima, te hacen dudar para que consideres que sus deseos y necesidades son más importantes que los tuyos. Se aprovechan de tu necesidad de aprobación, de que evites sus enfados, de tu miedo al conflicto o de que te hayas cargado con la obligación de que ellos siempre estén bien para chantajearte. Ante el miedo o la culpa ha de prevalecer el amor hacia ti mismo y tu deseo de desarrollarte y convertirte en todo aquello que puedes...