Por nuestra condición de seres sociales, más tarde o más temprano nos toparemos con la crítica de los demás. En algún momento habrá alguien que se sienta con el derecho, y hasta con la obligación, de darnos su opinión sobre nuestra conducta, nuestras ideas, o nuestros sentimientos. En principio, una opinión ajena no tiene por qué ser dañina para nosotros o nuestra autoestima. Es más, conocer el punto de vista de otras personas puede aportarnos...