Como seres sociales que somos, buscamos relacionarnos y compartir nuestra vida. En esta sana elección encontramos complicaciones, pérdidas, retos, cesiones… que nos ponen en un brete. Desde el enfoque de la autoestima se nos dice que tenemos que priorizarnos, elegirnos y ser lo más importante de nuestra vida, pero cuando tratamos de relacionarnos con autoestima con otras personas que nos rodean, con nuestras parejas, nuestros hijos, … vienen las dudas. ¿Estaré olvidándome de mi? ¿Es normal? ¿Soy egoísta al hacerlo si...