Puede resultarte sencillo otorgar el derecho a ser libres a personas que están lejos de ti. Lo otorgas cuando opinas sobre otros, tomando un café, cuando te interesas por un conflicto convertido en noticia o cuando enjuicias ideas y creencias. Te indignas si consideras que se coarta ese derecho, participas en manifestaciones, votas desde tus convicciones o donas dinero a las causas que consideras justas. Luchas por la libertad de otros y es bueno que...