¿Te consideras una persona agradecida? ¿Sabes que es ser agradecido? ¿Se trata de dar las gracias como nos enseñan de niños? Entre otras cosas. Profundizando en el agradecimiento como emoción, es una de las más potentes de cara al bienestar, a la felicidad y que más aportan a nuestra autoestima y a nuestra salud. Lo bueno es que, si no lo eres, se puede entrenar, y si lo eres, puedes serlo aún más. En nuestras relaciones personales más íntimas, por ejemplo, con nuestras parejas, hijos o incluso empleados, … existe la tendencia a pedir, a exigir, a esperar de ellos, a dar por hecho, a mandar, a reclamar, … y en todas las áreas, además. Por ejemplo, queremos parejas perfectas que sean excelentes amantes, buenos cocineros, ordenados y limpios, deben ser buenos padres, atentos, cariñosos, trabajadores, etc. ¿Dónde estamos poniendo la atención? La tendencia es ponerla en la falta, en lo que podría o debería haber, en vez de en lo que hay. Agradecer implica valorar positivamente lo que tienes, apreciarlo y seguramente, cuando se trata de hacia otros, hacerlo...