Últimamente pienso mucho uno de los primeros blogs que escribí sobre una trampa para monos que hacen en algún país creo recordar africano, en el que con una sencilla vasija y un cacahuete son capaces de atraparlos. Así es la mente humana. Se aferra, se engancha, se obsesiona, se queda apegada a una creencia, a una idea, a una limitación y es esclava de ello. La liberación es tan fácil como abrir la mano y dejar ir el cacahuete, pero… ¿quién puede hacer eso tan fácilmente? En el ser capaces de soltar está una de las claves para crecer, para encontrarte, para ser QRE (Quién Realmente Eres), para avanzar, … si no soltamos nos quedamos estancados, limitados, perdidos y tratando de hacer mil y una cosa para salir de ahí cuando a veces la clave está en dejar de hacer, y simplemente ser. Es una decisión consciente. Lo dejo ir. No voy a hacerme más daño con ello, ni a limitarme con ello, ni a angustiarme. Trata de no juzgarlo. Juzgamos el acto de soltar, también el...

¿Eres consciente que tu problema de sobrepeso no es un problema con la comida? O por lo menos no se reduce a eso. Tratamos de ocuparnos de él haciendo gimnasia con más o menos frecuencia (esto último suele llevarse la palma), visitando a nutricionistas, haciendo dietas por un tiempo, tomando batidos “mágicos” y nada más, … No vas a resolverlo si sólo te ocupas de esa manera. De hecho, ¿a que no se resuelve? Quizás pierdes algo o incluso mucho para, sorprendentemente estar en el mismo punto o muy cerca en un tiempo record. ¿Por dónde van los tiros entonces? ¡Pues fíjate! Hay 3 “razones ocultas” que mantienen tu problema de obesidad: La primera razón es porque con ello te mantienes fuera del mercado. Así, crees, no te verás expuesto a mantener una relación de pareja o sexual que probablemente temes, aunque conscientemente puedes decirte que la anhelas. O, por el contrario, ya tienes pareja y el sobrepeso te protege del deseo del otro.   La segunda está relacionada con el miedo, la desprotección, la inseguridad. La grasa que...

Hay muchas cosas que puede producirnos una enorme vergüenza. Cometer un error ante otros, tropezarnos por la calle, pedir una cita a una chica que nos gusta, no saber algo, hablar con tu madre de sexo, pedirle a un cliente despistado que te pague, cruzarte con un exnovio, pedir comida, que se te rompa el pantalón al agacharte, comer en público o incluso habrá a quién le de vergüenza pedir un café. ¿Que hay detrás de esa inseguridad, ese temor, esa inestabilidad o esa vergüenza? Hay una baja autoestima. La vergüenza va directamente a lo que somos. Me avergüenzo de lo que soy y me siento culpable de lo que he hecho. Si te da vergüenza hazlo sería la máxima para poder lidiar con ella y superarla ya que sino, corres el riesgo de dejar de ir a fiestas, a la cafetería, quedarte solo o aislarte, quedarte sin cobrar, … por no tener que afrontar esas situaciones embarazosas y huir de ellas o evitarlas. Afróntalo, con vergüenza sí, pero para delante! Date permiso para cometer un error, céntrate en lo...

Mantenemos nuestros hábitos alimenticios por insanos que sean, nuestra manera de ser y de actuar, de relacionarnos, conducimos siempre por las mismas carreteras, nos quedamos enganchados a trabajos que detestamos, … ¿por qué lo hacemos? ¿por qué nos cuesta tanto cambiar? Por miedo es una de las respuestas más claras y por “no tener que pensar” y poder seguir en piloto automático sería seguramente la segunda razón más evidente. Pero así no crecemos. Es más, así nos destruimos. “Un rey recibió como obsequio dos pichones de halcón y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara. Pasados unos meses, el instructor le comunicó al rey que uno de los halcones estaba educado pero que no sabía qué le sucedía al otro. Desde que había llegado al Palacio, no se había movido de la rama, hasta tal punto que había que llevarle el alimento. El rey mandó llamar a curanderos y sanadores pero nadie pudo hacer volar al ave. Entonces hizo público un edicto entre sus súbditos y, a la mañana siguiente, vio al halcón volando en sus jardines. -...

El Dr. Deepak Chopra nos habla de los principios espirituales que debemos seguir para alcanzar el éxito en el desarrollo personal, entendido el éxito como todo aquello que nos lleve a vivir una vida plena y feliz. La primera ley está basada en la conciencia. Es la ley de la potencialidad pura. Es la ley espiritual que más abstracta nos suena de primeras ya que no estamos acostumbrados a entender la vida como una unidad a la que pertenecemos, no nos enseñan a valorar la distancia que existe entre QRE, Quién Realmente Eres, y lo que muestras ser, ni sabemos muchas veces ver que hay un mundo de posibilidades, … Se trata de, deliberadamente tomar consciencia, estar despierto, salir de los automatismos, los hábitos y rutinas, creando como consecuencia un buen nivel de auto-conocimiento y de auto-regulación personal. Esta ley podemos cultivarla, por ejemplo, mediante la escritura, la meditación o la atención plena. Vamos con la segunda Ley de Chopra. Ley de dar y Recibir. Se trata de encontrar un equilibrio, una armonía entre lo que...

En la introducción de “Cuentos para Pensar” (recomendación de esta semana), Jorge Bucay explica cómo nos movemos por creencias, paradigmas, verdades, … que durante un tiempo lo son, pero, se modifican, trasforman o descartan al crecer y descubrir nuevos o incompatibles planteamientos. ¿Existen referentes inamovibles que no … caduquen? Jorge Bucay identifica 3 verdades incuestionables para él que he decidido publicar porque creo que en el camino del crecimiento de la autoestima pueden convertirse en faros que guíen nuestro camino. La primera y contundente verdad es que, LO QUE ES, ES. Parece obvio, no? Pero las implicaciones de esta verdad son realmente profundas y reparadoras. Esta 1ª verdad implica la aceptación de los hechos, las cosas y las situaciones tal y como son. “La realidad no es como a mí me convendría que fuera. No es como debería ser. No es cómo me dijeron que iba a ser. Ni es como fue. No es como será mañana. La realidad de mi afuera es como es.” El cambio solo puede darse desde la consciencia del momento actual y para ello...

¿Qué acostumbrados estamos a ver el vaso medio lleno? ¿Verdad? Ser optimistas, confiar en que las cosas que estamos esperando o en las que trabajamos llegarán, ver los avances alcanzados, no impacientarnos, no criticarnos, … ¡Hay que ver lo que nos cuesta! La buena noticia: ¡Todo es entrenarlo! Toma la decisión firme de no volver a criticarte jamás. Lo has hecho muchos años y no te sirve de nada. De nada bueno. Te ancla en la situación actual y te impide avanzar y ver el lado bueno de las cosas. Estás haciéndolo muy bien, estás creciendo, trabajando duro, consiguiendo grandes cambios, ya no estás en el mismo punto que hace unos meses o unos años, … ¿te das cuenta? No solo aprecies lo que quisieras haber conseguido ya, lo que deberías de…, lo que ya tendrías que haber, … está en camino. Confía. Invierte. Ya está llegando. Mirar el vaso medio lleno solo te hunde, te desmotiva y desanima, te entristece o te enfada contigo mismo por los debería que acompaña. Ya debería haber perdido peso, o encontrado trabajo o pareja o...