Existe una distancia más o menos consciente entre “quien realmente eres” y “el personaje” que representas.
La vida que tú crees tu vida, casi con toda seguridad es la puesta en escena de tu personaje. Tu personaje representa un guión no escrito por ti. El guión de tu vida empezó a escribirse antes de tu nacimiento y lo escribieron personas que no sabÃan que lo escribÃan. Ni tan siquiera sabÃan que lo que estaban escribiendo formaba parte de su propio guión. Tu guión continuaron escribiéndolo durante tu infancia, a veces de una forma intencionada dándote pautas de conducta, otras de una forma totalmente inconsciente ofreciéndote un modelo de comportamiento que quienes lo presentaban ignoraban que te estaba marcando para siempre. Como todos, has sido programado por el lenguaje, la cultura y los hábitos para vivir la vida que estás viviendo. Tus instrucciones de programación han sido tus mandatos, tus atribuciones y tus permisos. Da igual que no sepas lo que son, de la misa forma que lo hace tu código genético, están determinando lo que hoy haces, lo que no haces, lo que temes o lo que deseas.
Y aunque lo que te cuento puede sonarte absurdo o extravagante, algo en tu interior se inquieta porque reconoce que es asÃ. Eso es ya una señal. Quien juzga de “extraño disparate” lo que te digo es precisamente tu personaje. Tu personaje ni tan siquiera sebe que existe como tal, se cree real. Quien se inquieta, es precisamente lo que “realmente eres”.
Pregúntate si la vida que vives es la que realmente has elegido vivir. Pregúntate si no repites de forma compulsiva comportamientos que te llevan una y otra vez a los mismos resultados en tu trabajo, con tu familia o con tu salud. Pregúntate cuales son tus adicciones porque estas fueron codificadas en tu guión. Lo sepas o no, eres adicto a tus propias emociones que repites una y otra vez buscando la intensidad.
¿Eres feliz? ¿Realmente eres feliz?
Da igual lo que contesets, “quien realmente eres” tiene la respuesta. Y sólo tu “guÃa emocional” te dará una respuesta sincera. Tu guÃa emocional no miente porque no habla, te hace sentir la certeza de lo que realmente es tuyo y vive como ajeno el guión que representas.
Existe una distancia entre quien realmente eres y el personaje que representas, y esa distancia es el miedo. El miedo, la inseguridad, la angustia, la falta o la enfermedad son las señales de que no estás viviendo tu vida. Puede que seas una buena persona, pero si tienes miedo, este denuncia que solo estás haciendo una buena representación de tu personaje. Quien realmente eres no siente miedo.
Solo tú puedes vivir tu vida. Viniste aquà a eso, a vivirla plenamente. Tu guÃa emocional te marca el camino, es la brújula con la que llegaste. No dejes que el escenario te engañe, fÃate de lo que sientes. Tus emociones son mucho más antiguas que tu razonamiento, ellas saben quien eres tú, ellas te señalan el camino.
Siempre puedes reescribir el guión. Y ocurra lo que ocurra quierete. Tu vida no valdrá nada si te olvidas de ti.
