J. Thurker
Post de esta semana:
Voy a seguir hablándote un poco más de tu hardware cerebral. Quiero centrarme esta vez en una capacidad psíquica concreta: tu capacidad de concentración. Imagina que has de leer un libro, por razones académicas, laborales, o por simple afición a la lectura. Tienes la voluntad de leer. Pero el libro es denso y voluminoso. Con el deseo no basta, hay que hincarle el diente. Eso significa que tu atención se focaliza en la actividad que estás leyendo y se aparta de otras actividades o situaciones que podrían distraerte.
La concentración es una mezcla de rayo láser, que apunta con gran precisión, y de burbuja, que te aísla del “ruido” exterior... Sigue leyendo