COMPRAS Y AUTOESTIMA

Somos seres consumidores, comprar es una actividad más, muy habitual en nuestra vida del día a día. Como en cualquier otra actividad cotidiana que realicemos, podemos distinguir si practicamos el comprar bien o mal. Podemos mejorar en la acción de comprar, analizando si compramos o no en el momento adecuado, si compramos demasiado o demasiado poco o si compramos por deseo, necesidad o capricho del momento.

Hay pensamientos y sentimientos, más o menos conscientes, que nos impulsan a la decisión de comprar. Cuando tenemos dinero en el bolsillo, o cuando podemos acceder a él fácilmente endeudándonos, ¿qué pensamos y sentimos? ¿Nos asustamos por miedo a malgastarlo? ¿Nos “quema” en la cartera y hemos de gastarlo pronto? ¿Nos sentimos codiciosos y queremos aún más dinero? ¿Nos entristece dejar de poseerlo si lo gastamos? ¿Pensamos que se ha de gastar en el beneficio de otras personas, que lo necesitan más o que son más merecedoras de su uso que nosotros?

Como en el resto de decisiones que tomamos las personas, en la decisión de comprar hay un elemento inconsciente importante por lo que un primer paso para comprar mejor es hacer conscientes nuestras razones para comprar. Los pensamientos y sentimientos que forjan la decisión de hacer o no una compra se asientan en paradigmas y rutinas que a veces nos dirigen de forma automática sin ser conscientes de su beneficio o perjuicio hacia nosotros.

Podemos estar haciendo demasiadas compras desde un paradigma basado en el miedo: lo que nos estamos perdiendo, lo malo que nos puede pasar si no compramos, los riesgos que podemos evitar al comprar,… Podemos estar haciendo demasiadas compras desde un paradigma basado en el prestigio: comprar lo mismo que ya poseen otros a los que admiramos, comprar para emular a otros a los que respetamos, comprar la marca sin valorar el producto… Podemos estar haciendo pocas compras desde el paradigma de la escasez: no gastar para no perder, no comprar experiencias que no se pueden poseer, no comprar hoy para comprar mañana,…

Un buen consejo es que comprar sea una acción que nos enriquezca, que utilizar el dinero para comprar sea una acción de inversión y no tanto de gasto. Que comprar nos aporte un crecimiento personal y fortalezca nuestra autoestima, adquiriendo bienes, experiencias, conocimientos y habilidades que nos hagan mejores. Eso es comprar bien.

 

Frase: “El dinero es un buen siervo y un mal amo” · Alejandro Dumas

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“Buyology” · Martin Lindstrom

¿Cuánto sabemos acerca de por qué compramos? Un anuncio cautivador, un eslogan llamativo, un jingle pegadizo… En Buyology, Lindstrom presenta los sorprendentes e innovadores hallazgos de tres años de investigación sobre el comportamiento de 2000 voluntarios de todo el mundo mientras se le mostraban diversos anuncios, logotipos, marcas y productos. Un libro sorprendente sobre cómo seres racionales actúan de forma tan irracional.

 

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