Nuevos tiempos
Los cambios que hoy nos sorprenden los habremos olvidado en poco tiempo y nuestras reacciones de incertidumbre nos parecerán lejanas, infantiles o simplemente las negaremos.
Que todo cambia no es nuevo, lo que resulta más novedoso es la velocidad a la que se están produciendo los cambios en el actual entorno. La tecnología es la responsable de esa velocidad. Antes los cambios eran menos en número, más lentos en la llegada de novedades y nos permitían un tiempo de adaptación y acomodación a las nuevas tendencias. Bueno eso se acabó. Ya no hay períodos de adaptación, esta ha de ser muy rápida, prácticamente inmediata.
La velocidad ha pasado de ser algo que se valora a una necesidad. Siempre lo ha sido, pero ahora lo es más. Además de hacer las cosas y además de hacerlas bien, estos nuevos tiempos imponen dos condiciones más: hay que hacerlas rápido y hay que disfrutarlas. Si no las hacemos rápido cuando las hagamos simplemente serán viejas. Y si no las disfrutamos nos consumiremos en las llamas eternas del estrés y la incertidumbre.
Soy consciente de los riesgos que lleva "conducir rápido": los accidentes se multiplican. En realidad esto también se refleja en los tiempos que vivimos. Más rápido, no siempre es mejor y rara vez es más seguro. Eso nos obliga a ser más proactivos y anticiparnos, ser más responsables y previsores, ser más ágiles y adaptativos, más flexibles e intuitivos, más coherentes y cuidadosos, más abiertos y honestos. La velocidad multiplica los peligros, pero también nos obliga a mejorarnos. Y en este viaje ya no hay marcha atrás.
Nos puede gustar más o menos el actual entorno. Da igual. Es el legado que nos han dejado las generaciones anteriores, es la consecuencia de lo que hemos hecho, de las veces que hemos participado activamente y con ilusión y de aquellas otras ocasiones en las que hemos sido cómplices silenciosos y pasivos.
Tal como yo lo veo podemos quejarnos, resistirnos y sufrir. En otros momentos históricos de la humanidad, cuando se han producido cambios de paradigma también se han producido resistencias. Al final creo que la mejor opción es: adaptarse, acelerar, ser cuidadosos con lo que estamos haciendo y lo que vamos a dejar... y disfrutar del viaje.
Nunca hemos tenido tantas posibilidades como tenemos hoy. Es una responsabilidad aprovecharlas hoy y construir un legado mejor a las nuevas generaciones.
Y ahora, ponte el cinturón... y acelera.
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Etiquetas: desarrollo personal
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1 comentarios:
Cuánta razón tienes Miguel Ángel, nunca lo hemos tenido más fácil para difundir nuestras opiniones y enterarnos de todo lo que está pasando al instante. Las herramientas están ahí en internet, al alcance de todos y gratis... es el momento de aprovecharnos de la tecnología.
1 de junio de 2009 11:12
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