nada

24.11.08

Abundancia

Ver la botella medio llena o medio vacía... esa es la cuestión.

Podemos vivir desde el paradigma de la abundancia o desde la escasez. Esa es la elección. No hay términos medios. Un poco de abundancia, es en realidad escasez. Como un poco de salud es en definitiva enfermedad o un poco de autoestima es al final inseguridad, temor y sufrimiento inútil.

El paradigma de la abundancia, como paradigma que es, va a codificar todo nuestro concepto de realidad. Louise L. Hay en su libro "El poder está dentro de ti" habla de "abrirse a la prosperidad" y de la "totalidad de las posibilidades". Conceptos sorprendentes e interesantes la primera vez que se leen. Me pregunto como este tipo de cosas no se aprenden en los primeros años de la escuela. Dice que la abundancia está en todo: en el dinero que manejamos, en las relaciones que tenemos, en la salud que disfrutamos, en la belleza de la que nos rodeamos, el tiempo libre que nos permitimos, las comodidades que nos buscamos o en nuestra capacidad de dar y recibir amor. Uno puede optar por vivir desde la generosidad, la prosperidad y la abundancia y ver la botella medio llena. O puede vivir empobrecido, en la escasez y sufrir porque la botella está medio vacía.

Vivir en la abundancia no guarda relación con lo que se tiene. No hay que confundirla con las cosas que poseemos, ni con las circunstancias que nos rodean. Personas con saldos en sus cuentas corrientes de muchas cifras sabiéndose ricos pueden sentirse pobres y temer que nunca será suficiente. Personas con una buena salud pueden vivir asustadas por una posible enfermedad y acudir a urgencias con síntomas que sólo ellos se crean. Y personas muy queridas y admiradas pueden sentirse muy solas. La abundancia es un paradigma, una forma de ver, entender y sentir las cosas. Y por supuesto una forma de vivir.

La abundancia tiene que ver con la confianza, con la generosidad y la gratitud. La confianza en que siempre encontraremos aquello que necesitamos. La generosidad para compartirlo. Y la gratitud para valorar todo aquello que nos ha permitido llegar hasta este momento presente. Tiene que ver con una autoestima alta. Es imposible estar en la abundancia con una autoestima baja. El amor a uno mismo es abundancia. En definitiva la abundancia es una manifestación del amor. Y el amor nunca es rácano, mezquino, ni tacaño, porque si lo es no es amor. Y finalmente, es la manifestación directa de la Ley de la Atracción. Sólo con pensamientos de abundancia materializamos nuestros deseos y los terminamos viviendo en forma de experiencias que confirman nuestras creencias.

La otra opción, la de la botella medio vacía, es el paradigma de la escasez. Donde la vida se convierte en sufrimiento, miseria y pobreza. La escasez se alimenta del miedo a no tener lo suficiente y la desconfianza en la propia vida. Fija la atención, y por lo tanto atrae, aquello que no tenemos, aquello que nos falta. Desde la escasez el dinero siempre es poco, la salud frágil, las personas alguien de quien "no te puedes terminar de fiar", el tiempo disponible insuficiente, las comodidades un lujo de los otros y el amor un recuerdo muy lejano.

Vivir en la abundancia, siendo lo natural, no es una obligación. Sólo es una opción. Tú decides. Esa es la cuestión.


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